Bananas afectadas en casi todo el mundo por el “mal de Panamá” un hongo resistente a los funguicidas que mata las plantas

De momento la única forma conocida de evitar la expansión es erradicar el cultivo en el área afectada por el patógeno, pero recientes informes demuestran que las esporas del hongo son capaces de permanecer inactivas en el suelo mismo del bananero hasta 30 años y de improviso “despierta”, comenzando su destructiva labor.

El hongo se ha diseminado ya en plantaciones de África, Asia y Australia, y los técnicos afirman que pese a las cuarentenas, será aparentemente imposible evitar su entrada a América del Sur, donde se produce el 82% de los plátanos de la variedad Cavendish, a variedad de bananas más buscada en el mundo.

La segunda mayor epidemia en medio siglo

El hongo Fusarium oxisporum es capaz de ser transmitido a las plantas tanto por suelo como por agua y permanecer inactivo en los suelos por hasta 30 años; en esa línea es la mayor preocupación ya que resulta imposible para los agricultores saber sí sus cultivos ya han sido infectados. El hongo, una vez que se adhiere a su huésped, encuentra su sistema de raíces y viaja a través del sistema radicular primero y en hojas y tallos después con el transporte de agua, siendo capaz de alterar todo el sistema vascular de la planta.

El bananero en poco tiempo se marchita, y comienza a amarillear por falta de agua, muriendo en corto lapso debido a un proceso de deshidratación.

La industria del banano vivió ya un problema similar hace medio siglo: en la década de 1960, este mismo hongo generó una pandemia que casi llevo al plátano favorito original –la variedad Gros Michel- a su extinción. En aquella ocasión las bananas Cavendish, demostraron ser más resistentes y fueron las que sustituyeron a las anteriores que recién en fechas recientes han vuelto al mercado.

Fuente: lr21.com.uy